
Como necesito de la Luz del Sol. Cuanta felicidad me da. Por las mañanas al levantarme, me gusta contemplar a través de la ventana, el día que se me presenta. Acostumbro a dormir con la ventana semi abierta, dejando entrar ese olor de la noche primero, luego, cuando amanece, la mañana, ese silencio, y esa luz que se deja acariciar bien temprano. Solo con tener este gesto ya merece la pena levantarse, asearse, ponerse en marcha para ver que depara el día. Y no tiene que ser desagradable ni mucho menos, lo empiezo con buen pie, con buen despertar, con música clásica, me encanta!!!!, A primera hora esta música para ir despertándote y continuar con buen humor, acariciando y dándoles besos de buenos días a mis hijos, preparándoles un buen desayuno con amor. El poder, está dentro de nosotros, para empezar el día triste o contento y en función de lo que elijamos, así se desarrolla luego todo el día. La opción adecuada, ya sabemos cual debe ser, y sí, los que me leáis, me diréis, es que tenemos problemas..., no tenemos ganas..., nos levantamos tristes por esto o aquello..., pues hay que hacer los esfuerzos necesarios para no hundirnos mas desde que abrimos los ojos temprano. También levantarse con deseos de mejorarnos el día tiene su recompensa. Yo opto por la alegría, por compartir desde pronto un buen gesto, unos "buenos días"..., con fuerza..., aunque la procesión vaya por dentro...